“La buena comida se anuncia a la nariz desde la cocina”

 

Bajo el cartel de madera del restaurante L’Ospite hay un toldo plegable en donde puede leerse: “cucina gastronomica italiana”. Sin duda, es una definición que hace justicia a este pequeño restaurante situado en la costa de Santa Creu, frente a la iglesia del mismo nombre, en la ciudad de Palma de Mallorca.

Este restaurante en Palma está abierto solo por las noches y lo visito un martes cualquiera. Un buen presagio, está lleno, salvo una mesa. A excepción de una joven pareja sentada a mi lado todos los clientes son extranjeros,un dato significativo. El espacio del local es muy reducido y está dividido en dos salas separadas por unos escalones. En la parte de abajo están los baños y cuatro mesas de dos; en la de arriba, la barra, la cocina y la única mesa grande, la de seis personas. Los techos son muy altos con dos grande arcos de piedra en el centro, las paredes están pintadas de blanco y el suelo es de madera. En suma, todo el aspecto del local está muy cuidado, tiene carácter rústico, está bien iluminado y transmite calidez, sensación de hogar.

“Reginette con setas silvestres, salchicha de cerdo y crema de trufa blanca”

La carta del restaurante está comprendida en una sola hoja, por delante la comida y por detrás las bebidas, y ofrece muchas posibilidades. Desde menús (mínimo para dos personas, de 39 y 47 euros) a risottos, pasando por los antipasti (muy variados), por las pastas clásicas (carbonara, vongole y vegetariana), los ragouts, y acabando por una selección de carnes pescados y postres artesanos.

El jefe de sala, Gert, atento y cortés, me informa que además de la carta están los platos del día. Los enumera y explica, y me decido por un plato de pasta:
Reginette con setas mixtas, salchicha de cerdo y crema de trufa blanca.  De los restaurantes en Palma  es uno de los que mejor atención ofrece  al invitado.

La “reginette” es una pasta larga, muy parecida a los pappardelle, alargada y plana, de cierto grosor y con los bordes rizados. En L’Ospite elaboran todos los platos con productos italianos traídos directamente desde allí. La única excepción la encontramos en los vinos, donde a pesar del dominio de los vinos italianos también encontramos algunos mallorquines, riojas o riberas. La pasta seca con la que trabajan es quizá la mejor pasta seca de Italia, la de La Fabbrica Della Pasta di Gragnano, elaborada con el mítico grano de trigo Senatore Capelli. Es una pasta de cocción larga e intenso aroma.

La “reginette” está al dente, con el sabor intenso que le dan los productos de la tierra como son la trufa y las setas. Además, para rallar, el chef Alessandro, un apasionado gastrónomo, me permite elegir entre un queso pecorino de Cerdeña, o un parmesano. Qué extraordinario es el pecorino. La elección de la bebida  y por recomendación del jefe de sala recae en un vino Pinot Grigio, blanco, italiano, seco, fresco.

“Es una buena elección elegir este restaurante entre los muchos  

restaurantes en Palma con buen ambiente y buena comida”

 

Finalmente, llega el momento del postre. Y escojo un Cremoso de Mascarpone con cerezas cocidas en Amaretto, miel y nueces. Una verdadera delicia, una explosión de sabores y texturas dentro de la boca, crujiente, dulce, suave, sabroso.

La palabra Ospite significa anfitrión en italiano y auténticos anfitriones son Gert y Alessandro con sus clientes. A modo de referencia decir que los precios de los platos oscilan entre 15 y 25 euros, lo que no influye para que sea recomendable reservar. También lo es ser algo paciente, pues puede producirse cierta demora entre los platos como ya advierten en el escrito de bienvenida que figura en la carta. De verdad, esta “cucina gastronómica italiana” merece esa más que posible demora, pero si no se impacienta seguro que se sentirá dulcemente seducido por ella.

Y te recuerdo que puedes conocer el mundo del Buffet de Hotel en el blog www.buffetdehotel.com

 

Jaime Vidal

Colaborador en Restaurantes de Éxito

www.vozgourmand.com