En esos días que no tienes muy claro qué deseas o prefieres comer, el Mercado de San Juan es una estupenda opción. Podrás pasearte por él y elegir la comida que más te apetezca en ese momento, incluso podrás ver como la preparan. En el Mercado de San Juan hay dieciocho puestos de comida diferentes, sobre cada puesto un cartel que indica su especialidad. Frituras y pescados; ostras y mariscos; fideuas; jamones y embutidos; carnes a la brasa; japonés… así hasta llegar a dieciocho.

“Un mercado gastronómico en el centro de Palma

para vivir autenticas experiencias foodies” 

Y es que el Mercado de San Juan no es un mercado de abastos sino un mercado gastronómico, como te comento más arriba, para vivir autenticas y excitantes experiencias foodies Situado en el centro de la ciudad de Palma está instalado en el interior de un majestuoso edificio modernista de principios del siglo XX. Este impresionante edificio, antigua fábrica de cerveza artesana, tiene una altísima nave central y varias salas laterales. La nave central tiene forma alargada y en sus laterales se encuentran alineados todos los puestos de comida. El centro de la nave es para las mesas de madera y los taburetes. A pesar de su magnitud el espacio es insuficiente en invierno pues, a diferencia del verano, nadie quiere salir a las terrazas exteriores.

 

Algunas de las comidas se sirven crudas y otras muchas se hacen al momento. Son elaboraciones rápidas, nada laboriosas, con el fin de evitar largas esperas. Tras dar varias vueltas examinando detenidamente todos los puestos elijo, no sin dificultad, el más pequeño de todos, el número 3, el de comida tailandesa. El puesto  de croquetas, el de tortillas individuales y el de pintxos despiertan mi interés y mi apetito. Pero me niego a probarlos y así me obligo a volver.  El resultado de la visita lo contaré en la próxima entrega de este artículo sobre el Mercado de San Juan.

“Diversas gastronomias muy foodies”

experiencias foodies en Palma

Wok de verduras y gambas

En el minúsculo habitáculo trabajan dos chicas tailandesas, cocinera y pinche. Lo tienen todo perfectamente cortado y expuesto en una vitrina frontal. En una pizarra anuncia unos pocos platos. Curry rojo, dos clases de sopa, arroz frito, rollitos, pato agridulce y wok. Elijo un rollito y un wok de verduras y gambas. Adoro el wok. La cocinera utiliza un bol como medida para las verduras, da mucha fuerza al fuego y empieza a saltearlo todo. No para de agitar el wok mientras me cuenta. Su familia tiene un restaurante en Tailandia, allí aprendió pero dice que no es cocinera sino recepcionista de hotel. Ya está, no da tiempo para seguir charlando. Mi wok está listo.

A diferencia de los demás puestos en éste no tienen cerveza de barril sino solo dos marcas tailandesas, cerveza Singha y cerveza Chang. Si lo prefieres tienes la opción de un vino blanco y un vino tinto que venden por copas.

“Vamos a vivir  estas nuevas y excitantes

experiencias foodies”

Cojo unos palillos y me voy a una mesa. El rollito es de pasta de arroz, quizá un poco gruesa la pasta pero muy crujiente y sabrosa. Su relleno es de verduras y viene acompañado de una salsa agripicante deliciosa y bastante picante. Buen comienzo. El wok de verduras y gambas es excelente y el único condimento que han usado en su elaboración es salsa de soja. El brócoli, el pimiento rojo, la zanahoria, la cebolla y los brotes de soja están en su punto justo. Crujen al masticarlos, frescos, jugosos, deliciosos, insuficientes por lo buenos que están. Un wok sencillo, sin pasta, solo verduras, perfecto en la textura y en el sabor.

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El rollo y el wok de verduras

Lo dicho. En breve realizaré una segunda visita a este Mercado Gastronómico de San Juan. Estad pendientes, continuará.

by Jaime Vidal